lunes, 7 de noviembre de 2011

El túnel.

Avanzo por el túnel. Reina la oscuridad, me engulle. Entre la negrura se hace imposible distinguir el mínimo atisbo de luz. Todo está negro. 
Ando descalza, recuerdo haber llevado zapatos antes, pero he olvidado dónde los dejé. Puedo sentir el frío colarse a través de mis huesos. Proviene del suelo, que es de piedra, y noto el agua estancarse entre las grietas de éstas bajo mis pies. Se aprecia el olor a humedad, es tal el hedor de ésta que puedo probar su sabor. 
A pesar de la invidencia, puedo advertir la suciedad de las paredes y el suelo, y restos de moho en las hendiduras de las piedras de las paredes. El único sonido perceptible es el de mis pasos y un pausado goteo lejano.
No entiendo por qué, pero sé que debo continuar avanzando. Es como despertarte en medio de la noche y encontrarte allí. Caminando. Sin saber por qué o hacía dónde.




Continúo avanzando, sin retroceder jamás ni un paso. De repente se oye un ruido, y noto un temblor cercano sobre mi cabeza. Siento como una nube de polvo y piedras pequeñas caen sobre mi frente. Alzo la vista y algo me ciega. Es una grieta, a través de la cual entra el Sol. Al principio no me deja ver, pero lo siento. Sus rayos inciden directamente sobre mi piel, y noto su calor. Una sensación de paz y tranquilidad invade mi cuerpo. Es agradable. 
Poco a poco voy abriendo los ojos. Es el sol. Sin más. Puedo ver su luz blanca, y ya no me siento sola. 
Es el Sol, en todo su apogeo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Otro día más.

Pasan los segundos, días, semanas, meses. Todo sigue igual. Han ocurrido muchas cosas pero en realidad nada ha cambiado.
Obstáculos pasan por mi camino, acumulándose como piedras, pero no despiertan en mí otra cosa que indiferencia, apatía. Lo cierto es que no me importan, nada en absoluto. No encuentro la manera de saltar dichos obstáculos, aunque en realidad tampoco me he parado a buscarles solución. 
Intento sobrevivir siguiendo mis sentidos y lo que me instinto me indica. Trato de hacerlo lo mejor que puedo cada día, pero sin esforzarme demasiado. Durante el día las dudas me acechan, pero cuando cae el sol es cuando acuden como buitres. Devoran mi cerebro, se apoderan de cada uno de mis pensamientos y dejan mi autoestima en el subsuelo si no más abajo. 
Hoy lo veo todo oscuro, y no siento que haga nada bien, la ilusión no existe y la rutina y el hastío son mi pan de cada día.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Today.

Soy una mujer insaciable. Todo me sabe a poco. Últimamente no encuentro nada que me satisfaga. La mediocridad está en todas partes, me persigue. Nunca me he considerado una persona exigente. ¿Exigencia? ¿Tiene acaso algo que ver? Ya no encuentro nada que me haga sentir llena, completa. Siempre anhelo algo que termina siendo una quimera. Inalcanzable. 
Los días se me hacen eternos, interminables. Y, al final del día, no siento que haya hecho nada que merezca la pena. La mediocridad se apodera de mi vida, otra vez. 
Últimamente me faltan ganas para todo, carezco de motivación, por pequeña que sea. 
Por otra parte la relación con la gente cada día se hace más difícil, más cargante. Todo lo que antes pasaba por alto, los "pequeños" (o grandes) defectos de la gente, incluso de la más allegada, ya no los aguanto. Y cada vez noto más aversión por mi parte.

Quién sabe cuánto más durará este estado de... Apatía. ¿Mucho?¿Poco? Bah, ¿a quién le importa?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Dorian Gray.

-No hay por qué avergonzarse del placer, Dorian. Verás: el hombre sólo quiere ser feliz, pero la sociedad quiere que sea bueno. Cuando es bueno, el hombre rara vez suele ser feliz, pero cuando es feliz siempre es bueno... Y tú quieres ser bueno, ¿no, Dorian? Y feliz.

[...]

-La gente muere de sentido común, Dorian. Con una oportunidad perdida tras otra. La vida es el presente, el futuro no existe: haz que la vida arda siempre con la llama más intensa.
 

domingo, 18 de septiembre de 2011

._.

-No existe nunca una influencia positiva, señor Gray, toda influencia es inmoral.
-¿Por qué?
-Porque el fin de la vida es el desarrollo personal para alcanzar plenamente la naturaleza de uno mismo. Para eso estamos aquí. Una persona debería vivir exteriormente su vida, dar forma a todo sentimiento, expresión a todo pensamiento, realidad a todo sueño. Todo impulso que reprimimos anida en la mente envenenándonos, solo hay un modo de vencer la tentación, cediendo ante ella. Resista, y el alma enfermará con el ansia de las cosas que a sí mismo se ha prohibido.
Henry - El retrato de Dorian Gray (1945)

domingo, 11 de septiembre de 2011

Where's the answer?

Quién soy.
Qué siento. 
Qué hago.  
Y qué no.  
Qué es lo correcto.  
Y qué lo erróneo.  
Qué es lo fácil.  
Y qué lo necesario.  
Qué tengo.  
Y qué ansío. 
En qué pienso.  
Y qué ignoro.  
Qué despierta mi interés. 
Y qué provoca mi total indiferencia.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Buscando.

Que yo, me acuerdo todavía cuando te besaba, la cago, vuelvo a tiritar. Si tú, no te juraras siempre que yo te faltaba. A veces todo es tan normal...

Que yo, me acuerdo todavía cuando te besaba, la cago, vuelvo a tiritar. ¡Qué no! Que ha sido un momentito sólo de bajada, que aquí no pasa nada...